8 oct. 2014

EN NOVIEMBRE: ETHIOPIA

¿Puedes imaginar vender todo lo que tienes y has trabajado duro para dárselo a los que no tienen  nada? ¿Realmente sucedió? Sí , he sido testigo de un acto tan rara de generosidad.
Cuando escuché por primera vez de la aventura de Monica Tonna Barthet en Addis Abeba me conmovió, pero admito que tenía mis dudas de que ella pudiera completar su ambicioso proyecto , especialmente dentro de los estrictos plazos que estableció para sí misma . Mis reservas se desvanecieron el día que la conocí.
Mónica entregó todo lo que su carrera internacional le había proporcionado e incluso se trasladó permanentemente a Addis Abeba a dedicar su vida a los niños huérfanos que de otra manera estarían viviendo en las calles. La casa  se abrió para acoger a  los primeros 14 niños que comenzaron a beneficiarse de una educación familiar convencional,  después de un inmenso sufrimiento físico y emocional, ahora  están viviendo juntos como una familia unida en un ambiente de consolidación .
Gracias al coraje y perseverancia  de Mónica, estos niños,  tiene seguridad, alimentación, vivienda y ropa, y están viviendo en un ambiente de amor, amistad y  disciplina,  tienen también apoyo médico y psicológico y comparten los valores  importantes de la vida . Mónica también se está asegurando de que adquieran una educación y habilidades formativas que les permita ser independientes una vez que salen de la casa.
Me siento privilegiada de haber llegado a conocer como el coraje, la determinación y la generosidad de Mónica haya conseguido que estos niños tengan un hogar, una familia y unas expectativas de futuro.

Mónica está muy agradecida a las personas que colaboran en su proyecto con  diversos recursos; cada contribución  recibida le ayuda  a  acoger a más niños y hacer un seguimiento de ellos incluso después de dejar la casa. Mónica también ayuda a la comunidad, cualquier persona que necesita algo acude a pedirle ayuda y ella responde con su generosidad.