16 oct. 2014

MGF

Significado social
En las zonas donde tradicionalmente se practica la mutilación genital, ésta es un
requisito ineludible para poder casarse, para alcanzar una determinada posición o
simplemente para ser aceptada en la comunidad. Con la intervención, la mujer consigue
ser limpia y pura. En todos los casos obedece a una cuestión de coherencia de grupo,
aunque tenga implicaciones distintas según la etnia a la que se pertenezca.
La mutilación genital femenina es una práctica cultural que tiene sentido en el contexto
de una comunidad y de un grupo que la justifican desde muy distintos ámbitos:
• La costumbre y la tradición que determinan el papel de la mujer en la
comunidad.
• El control de la sexualidad y el fomento de la castidad. Se cree que mitiga el
deseo sexual, garantiza la fidelidad e incrementa el placer sexual masculino.
• Funciones reproductivas. Existe la creencia que las mujeres no mutiladas no
pueden concebir o que la mutilación mejora y facilita el parto. También se piensa
que se puede arriesgar la vida del bebé si en el momento del parto éste toca el
clítoris.

MGF

El origen
La práctica de la mutilación genital femenina está vigente de distintas formas en unos
cuarenta países. De ellos, veintiocho son africanos. El resto son países del Próximo
Oriente y de Asia.
Se desconoce su origen, pero se considera que podría ser una práctica milenaria
surgida en el antiguo Egipto1, previa al Islam, que se difundió a través de la influencia
de la civilización egipcia. Esto explicaría que la practiquen los cristianos coptos de
Egipto y del Sudán, los judíos falasha de Etiopía y las tribus africanas de culto animista.
A pesar de encontrar comunidades musulmanas que la practican tradicionalmente,
podemos afirmar que no es un precepto islámico, ni de ninguna de las principales
religiones; existen zonas de influencia islámica, como pueden ser Marruecos, Argelia y
Túnez que no han estado nunca vinculadas a dicha práctica.
En el África subsahariana, la mutilación genital femenina se practica en toda la franja
del Sahel, y va perdiendo fuerza a medida que nos vamos acercando a la zona
ecuatorial. A partir de este punto deja de practicarse salvo en los países de la zona de
los Grandes Lagos: Kenya, Uganda, Ruanda, Burundi, Tanzania y Malawi.